Reparte y controla el uso de IA en toda tu empresa.
Cuando muchos empleados utilizan inteligencia artificial, controlar el consumo se vuelve más difícil. Organize AI te permite repartir los recursos entre equipos y usuarios, ver cuánto consume cada uno y evitar gastos inesperados.
sin sobrecoste
Cuando muchas personas usan IA,
necesitas una forma clara de repartir y controlar el consumo.
Cada equipo necesita algo diferente.
Marketing, desarrollo o atención al cliente no utilizan la IA de la misma forma. Asigna recursos según las necesidades de cada área.
El consumo empieza a crecer.
Muchas tareas de IA realizan varias llamadas y el gasto puede aumentar rápidamente. Define límites antes de que aparezcan sobrecostes.
No tienes una visión global.
Centraliza el consumo para saber qué equipo, proyecto o usuario está utilizando más recursos.
Necesitas mantener el control.
Evita que cada área utilice herramientas y recursos de IA sin criterios comunes ni visibilidad sobre el consumo.
Decide cuánto, dónde y cómo se utilizan tus recursos de IA.
Cuotas por equipo, proyecto y usuario
Reparte los recursos según lo que realmente necesita cada persona o área.
Reasignación al instante
Si un equipo necesita más capacidad, mueve recursos desde otro sin interrumpir el servicio.
Consumo en tiempo real
Consulta cuánto se está utilizando y cuánto queda disponible en cada área.
Límites que evitan sobrecostes
Establece topes y avisos para mantener el gasto dentro de lo previsto.
No todas las tareas necesitan los mismos recursos.
Organize AI permite diferenciar entre tareas sencillas y procesos más complejos para utilizar los recursos adecuados en cada caso y reducir consumo innecesario.
Cada tarea de IA puede suponer varias llamadas internas, y el gasto crece rápido. Organize AI separa lo simple de lo complejo y ajusta el contexto de cada llamada, sin perder fiabilidad.
El objetivo no es usar menos IA.
Es utilizar mejor los recursos disponibles.
Del consumo general al detalle de cada usuario.
Consulta el uso total de la organización y baja hasta cada departamento, proyecto o persona para entender dónde se están utilizando los recursos.
Hablemos.
Lo demás lo construimos juntos.
Cuéntanos tu caso. Valoramos juntos si tiene sentido trabajar con tecnología, cómo y por dónde empezar.
